-Atención: este escrito puede ser perjudicial para su salud mental- Acabo de leer completa la noticia de la muerte del embajador de Rusia en Turquía. Lo leo en El País del día 20 de diciembre de 2016, con el poso de una semana. Matizo esto porque el día del suceso –con el cansancio de una dura jornada-, por la noche me quedé con el impacto del mero titular, sin valorar el abismo que se abría. Hoy, leo la noticia completa, y se me eriza el vello… No, se me ponen los pelos como escarpias… No. Tampoco. No. No me pasa nada de eso (eso es literatura). Mi cuerpo, ya pasados los 52, ahíto de momentos emocionales y acostumbrado al esfuerzo, no se impresiona fácilmente... Aun así, se impresionó con el suceso. Dejémoslo ahí. En la impresión… Ahora, vamos a la razón, y, de paso, a la sinrazón. -------------------------------- Another brick in the Wall Es todo tan previsible, y tan ciegos c...
García es un ciudadano muy perplejo ante la postmodernidad y la "garrulez". Es un tipo feliz (porque no cree en los conceptos enlatados de felicidad). Y está comprometido con todas las revoluciones del ser humano -interiores y exteriores-, para conseguir un mundo mejor... Se abrió este blog para evitar el diván del sicoanalista. De momento no le va mal.