jueves, 22 de noviembre de 2018

El Rey, la película que había que hacer

...Y la película que hay que ver. Por varias razones.


 
Yo, que acabo de venir de un pase privado para coproductores vengo ilusionado y encantado por haber pasado un buen rato fabulando con mi propia historia, la de mi país, la del poder que me manda..., y por haber contribuido modestamente a su realización, voy a contar unas cuantas:
 
Porque es una película esencial -de esencia-, que nos recuerda los orígenes del medio. La humildad de una cámara, una luz, un buen guión y unos buenos actores. El cine, para hacer buen cine, nunca necesitó de nada más. Y esta película, que se basa en esa sencillez narrativa e interpretativa, lo demuestra claramente.

 
 
Porque la historia que narra (más allá de ideologías, creencias y radicalismos de cualquier pelaje), forma parte de la Historia contemporánea de España. Ese gran país, lleno de razones para amarlo -sin llevar una banderita en permanente exhibición-, como son todas las personas valientes empeñadas en llevar luz y taquígrafos adonde nunca llegaron. Y si crees que no es verdad lo que ves, o no te gusta la forma de contarlo, o qué se yo que te desagrade..., habrás tenido la ocasión de intentar comprender un punto de vista diferente al tuyo.
 
Porque, aun dentro del sentido claramente crítico del texto, la narración rezuma humanidad y ternura en los momentos más duros del relato.
 
Porque todos los actores están grandiosos.
 
Porque esta hecha con el dinero de más de 800 humildes coproductores y un teatro que es cooperativa artística, cultural, política y revolucionaria.
 
Porque mezcla con gran maestría la tragedia, el humor, la emoción, el surrealismo, el miedo, el absurdo con todo el peso de la Historia, sin que nada pierda, ni la verdad ni la ficción.
 
Porque hay una escena genial, algo surrealista y con aire cómico, que es el supuesto diálogo de un "Tejero" queriendo saber que pasó el 23 F, y un "Rodolfo Martín Villa" que lo explica pero no pero sí, pero...
 
Porque aparece un "Rodolfo Martín Villa" de dimensiones colosales como símbolo de todo lo que la "Transición" fue, y no fue. Especialmente cuando una piensa que, estando ya muerto el Dictador, y siendo Ministro de Interior (tal vez aun se llamara Gobernación), este hombre fue el responsable de que una manifestación obrera en Vitoria, costara 5 muertos a manos de la policía que él mandaba, sin que dimitiera, lo cesaran, o el país hiciera otra cosa al día siguiente, que levantarse para ir a trabajar.
 
Porque Franco, dialogando con el padre del rey que nunca fue rey, es otra escena de todo punto genial.
 
Id a verla. No os arrepentiréis.
 
A partir del día 5 en los cines.

martes, 26 de diciembre de 2017

Lo siento Donald, pero Dios no bebe Coca Cola por más que le reces...

La foto, que mucha prensa llevaba el jueves 21 de diciembre en portada, no tiene desperdicio.

Tampoco tiene sentido. 

Pero eso poco importa. Porque el sentido, la coherencia de las cosas, al parecer, hace tiempo que dejó de importar...

Mírenlos:



Unos tipos rezando para que Dios les ayude a hacer el mal...

La foto, podría mover a la piedad y el recogimiento si no supiéramos todo lo que sabemos. 

Y la realidad es, que sabemos lo que sabemos.

Aun no había leído nada de la noticia, pero la foto ya me escandalizó (por lo que tiene de mezcla de divino y humano, proscrito por el pensamiento ilustrado desde hace siglos). Cuando abrí el periódico* y vi el titular "Pornografía Fiscal XXX", mis presagios se empezaron a cumplir...

Este tipo llamado Trump, tiene el cuajo de rezar públicamente al Dios de los pobres, al Dios del pesebre que nace en Navidad, para pedirle -insisto- pública y notoriamente, el éxito de una reforma fiscal que hará más ricos a los ricos y más pobres a los pobres.

No sé, sinceramente, qué puede haber más absurdo, surrealista y pornográfico que ésto.

Creo que esta imagen lo explica todo. Explica el sindios o el pandemonium en que habita el SXXI... Toda la sinrazón del mundo, absolutamente toda, está explicada en esta foto: El tipo más poderoso del mundo. Representante de la ¿ideología?** menos piadosa del mundo. Representando (aunque sea oficiosamente) a la teórica religión más piadosa (al menos formalmente) del mundo. Reza para pedir al Mesías de los pobres, los enfermos, los tullidos y los marginados, que le ayude a conseguir que todos sus pobres lo sean más, y que sus amigos ricos sean más ricos...

Esta brutal sinrazón, sinsentido y sin piedad en el comportamiento, resume al mundo globalizado del S.XXI.

Aún no he escuchado una queja del máximo responsable de la Iglesia Presbiteriana por semejante desatino hipócrita y surrealista, de rezar para pedir al Dios Cristo que te ayude a arruinar más a los pobres. Eso, en cierto modo, hace cómplice de esta barbarie a todo el Cristianismo militante del mundo que no se rebela contra ello. Tal vez, maten más inocentes en un día las decisiones políticas de este troncho cristiano llamado Donald Trump, que todos los atentados islamistas de un año...

Pero normalizar la barbarie, si va con traje y corbata, y la ejerce el Poder Económico de la Élite, forma parte de la larga decadencia de Occidente.

Creer aun, por pura esperanza, que el Dios verdadero está secuestrado por las iglesias de todos los Trumps que son en el mundo, y que quienes somos capaces de verlo, tenemos la obligación ética de denunciarlo y luchar para revertir ese destino, es de las pocas razones que me motivan a escribir esta extraña felicitación.

Lo creo sinceramente. La esperanza de decirle a Trump que, por más que rece, en España no beberemos Coca Cola mientras no cumpla las Sentencias de readmisión de trabajadores despedidos por la multinacional norteamericana, es mi forma de desear un año mejor a todos los luchadores del mundo.

Sr. Donald Trump, por más que rece al Dios cristiano, Ud. es más anticristo que otra cosa.

Sr. Donald Trump, por más que rece en público, los que creemos en la laicidad del Estado, no beberemos Coca Cola.

Sr. Donald Trump, por más que use a Dios para ocultar su abuso de los débiles y su apoyo a los poderosos, sepa que se morirá y pudrirá como cualquiera de sus víctimas.

Feliz Navidad y Año Nuevo a todos los luchadores que pretendemos acabar con la Hipocresía como arma de gobierno.

Feliz Navidad y Año Nuevo a quien de verdad quiera entender la Verdad. 

Feliz Navidad y Año Nuevo a todos los ciudadanos emancipados intelectualmente que no votan a los Trump del mundo...

Feliz futuro en lucha, Mundo. 




*"El País, 21.12.17, José Ignacio Torreblanca"
** Hace años sostengo que el capitalismo no es ninguna ideología realmente. Es sólo una forma de entender las relaciones de producción sin ningún tipo de soporte ético, por más que Adam Smith o Milton Friedman apelaran a la divina providencia, como mano invisible del mercado, reguladora de todos los balances y equilibrios. Cualquier ideología política necesita de un soporte intelectual mínimo (también en economía), elaborado en base a axiomas o pretensiones de justicia social mínima (vale una utopía). Pretender que el libre mercado y su ley de oferta y demanda son una ideología, ofende a la nobleza del concepto idea.
 

jueves, 31 de agosto de 2017

Carta abierta a la Ministra Bañez: ¿cabe la psicopatía como forma de gobernar?





Un español de 53 años -como es mi caso-, ya ha tenido ocasión de sufrir tantos insultos y afrentas a la inteligencia -por parte de sus políticos-, que estoy, como se suele decir, "curado de espanto".

Sin embargo, usted tiene el mérito de haberme sacado del letargo en que estaba mi capacidad de sorpresa por segunda vez. La primera fue cuando tuvo la osadía de apelar a la Virgen del Rocío para solucionar las insoportables tasas de paro del país, al final de una rueda de prensa, en un acto público (no en una conversación con su párroco, donde podría haber sido comprensible). Esa ocasión, ese estilo suyo, extremadamente populista y con un punto de sicodelia, de droga de diseño casera, de brebaje de aquelarre, tiene mucho que ver con su desgraciada intervención del 29 de agosto.

Mire Ministra se lo voy a decir sin ambages: Usted debe ser una sicópata peligrosa. Usted tiene una falta de empatía tan grande, como grande es su entusiasmo y su populismo zafio y beato. Y a mí, me cuesta tanto entender qué buenas razones le animan, que termino por creer que no puede haber ninguna sana. 

Me explico: Mentir en datos tan sensibles como la creación y la calidad del empleo, en un país con los datos de precariedad y pobreza que tiene España es muy indecente. Extremadamente indecente. Pero es que, además, era innecesario. Es decir, le habría bastado con manejar las cifras absolutas de creación de empleo, una comparativa de esos datos en términos macroeconómicos que mostraran la evolución, la tendencia, el íbamos muy mal y ahora vamos muy bien..., tan vulgar como efectivo en la propaganda política. Habría sido una análisis inexacto (porque la realidad es que su política se ha limitado a repartir y socializar la pobreza laboral, sin tocar los beneficios empresariales, ni su contribución fiscal o social), pero habría sido un análisis suficiente para contentar a su parroquia sin hacer daño a los millones de españoles con empleos extremadamente precarios, a los parados de larga duración sin esperanza de mejora, a los jubilados que han visto aumentar su pensión en 2,6 euros tras años de congelación mientras el gobierno de su partido se pulía la "hucha de las pensiones"...

De verdad, no era necesario mentir tan descaradamente  haciendo daño a tantos conciudadanos. Y como no era necesario, su decisión voluntaria de hacerlo, de "venirse arriba" para tratar de ganar votos, aun a costa del sufrimiento de los más débiles, de los más dañados por la crisis-estafa, nada tiene que ver con la información veraz y el interés general en que deberían basarse las gestiones y declaraciones de un miembro del gobierno. Por tanto Señora Ministra, si sus declaraciones son falsas (que esencialmente lo son), no benefician al interés general (que no lo benefician) y hacen daño a uno de los segmentos más débiles y dañados de la población española (que lo hace), usted demuestra carecer de empatía que, como sabrá, es uno de los principales rasgos característicos de la sicopatía.

Pero le diré más: Vista su actuación, su capacidad de dañar y ofender a sus gobernados de manera voluntaria, me obliga a considerar que si no es usted una sicópata, es que es una mala persona.


Uno no sabe cómo puede sonreír después de su dañino ataque de propaganda goebbeliana a la inteligencia de la ciudadanía. Pero claro, uno recuerda su invocación a la Virgen del Rocío y ata cabos: Lo suyo no es la racionalidad ni la lógica, Usted es más del "forro de sus caprichos", de sus creencias religiosas y de argumentario mariano -en todos los sentidos-. Y eso me lleva a razonar en los términos que ya hice, en otra entrada de este blog, con Jorge Fernández Díaz, su beatería publicada y su ángel Marcelo... Una cosa muy loca ésto de como en su partido mezclan constantemente lo público con lo privado, y se pasan por sus pieles de reptil la aconfesionalidad del Estado y, en su caso, la más pura lógica cartesiana de los datos de empleo.

En la medida en que Usted me trató de imbécil (véase https://www.youtube.com/watch?v=ai1cUQ5d2bI ), deseando públicamente que la Virgen del Rocío nos solucionara los problemas del paro, me ha legitimado para criticar abiertamente su uso de la religión católica en su gestión política -que por mandato constitucional es pública y aconfesional-, y, de paso, hasta poder criticar el mal uso que hace de los mandatos de su fe, que claramente incumple con sus palabras crueles.

Porque mentir es pecado capital. Y usted lo ha hecho. A sabiendas. Porque usted conoce todos los datos, los reales y los que manipula, y ha contado los manipulados. Yo no me extiendo en ese análisis -sería una pérdida de tiempo innecesaria al fin de este escrito-, porque son de dominio público: cualquiera puede con los datos del INE, la EPA, sindicales, los registros contractuales de los servicios de empleo, los de Hacienda y de la TGSS desmontar sus mentiras objetivamente. Pero cómo usted sabe que esa es una labor ardua y compleja, que el ciudadano medio nunca realizará (por falta de conocimientos, capacidad o tiempo -porque ya hay "Liga" y siempre hay "Sálvame"-), miente como una bellaca, porque sólo espera un escapulario mariano que la posicione bien en las listas cuando su partido (más podrido que nunca) se presente a las siguientes elecciones generales. Porque usted no tiene otro currículum que la mamandurria política, como diría su correligionaria Espe Aguirre.

Y en todo esto no es sólo culpable usted, sino también el otro partido estatal que ha corrompido las relaciones laborales desde que se cargó el primigenio Estatuto de los Trabajadores de 1980 con la primera reforma laboral... Desde ese entonces, los repertorios de jurisprudencia y las revistas doctrinales de derecho laboral están llenas de relatos fácticos de como la temporalidad y la causalidad contractuales siempre se han corrompido, y se siguen corrompiendo en este mismo momento, para favorecer la flexibilidad empresarial en detrimento de una precarización eterna en la que el fraude de ley se convierte en generalidad. Usted y su partido lo saben. Los órganos administrativos que fiscalizan la contratación laboral lo saben. Los magistrados de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo lo saben. Los autores doctrinales de la Universidad lo saben. Los Sindicatos lo saben. Y quienes más los saben son la enorme legión de trabajadores que se ven obligados a firmar contratos temporales (sin causa temporal real), por 4 o menos horas (para realizar 8, 10 o 12), sin remuneración de los excesos de jornada, o incluso con salarios por debajo del convencional... Todo esto es tan habitual que no descarte que algún miembro de su círculo familiar lo sufra; es más, estoy seguro de que sucede y usted, lo ignora voluntariamente o lo asume como un mal necesario del liberalismo económico que su partido abandera, y por eso la nombraron como ministra de sicopatía laboral y social, para poder pregonar estos datos falsos sin que las lágrimas de angustia fluyan a sus ojos y la afonía se apodere de su garganta.

Todo esto es tan real que basta un contraste parecido al que propuse con anterioridad. A esas mismas fuentes, les añadimos los repertorios de jurisprudencia y las revistas doctrinales de derecho laboral, para saber que el fraude de ley es lo habitual y no lo excepcional en las relaciones contractuales del empresariado español, sin que políticamente se actúe para solventarlo y sin que la Inspección de Trabajo -aunque tuviera voluntad-, tenga medios y recursos para poder combatirla.

El capítulo de la pensiones fue de nota alta. Tan innecesario como el anterior. Bastaba también con haber dicho que se han pagado (omitiendo que se ha liquidado la hucha o que se han puesto condiciones de casi imposible cumplimiento para el futuro del sistema). Pero no, usted a lo suyo, subidita, como si un extraño exceso de adrenalina le obligara, abrió la boca y se lució: Habló de garantía -cuando el sistema nunca ha estado más en peligro-, y de mayor subida -0,25% equivalente a una subida media de 2,6 euros, cuando Alemania, por poner un ejemplo, ha realizado una subida del 3%-... Le faltaron los 2 huevos duros.

A veces, cuando pienso en los votantes que dan sustento a su partido, no puedo dejar de pensar en el futuro de sus hijos y nietos, que tendrán que arrostrar unas condiciones leoninas para tener derecho a pensión pública. Cómo si no catalogamos la exigencia de 40 años de cotización a los 67 años de edad para tener acceso a la misma. Yo conozco a tantos jóvenes compatriotas en la treintena (no aquellos de la movilidad geográfica voluntaria que usted dijo en otro alarde de cinismo eufemístico con muy mala leche), que con sus trabajos precarios, cuando no en B, jamás en la vida alcanzarán ese derecho. Algunos de mis sobrinos están en ese trance, con un expediente académico mucho más brillante que el suyo.

Usted representa esa línea más populista y demagógica de su partido, heredera de los estilos Aguirre, Matas, Barberá, Camps, Cospedal, Villalobos, González Pons, Floriano..., y tantos otros (imputados, condenados o al borde), que nunca tuvieron piel sana sino jirones de carroña, porque se comportan como muertos vivientes, como zombies carentes de piel, de sentimientos y de empatía. Y mientras dan manos y sonríen, firman decretos de recortes, rebajas, empobrecimiento y exclusión social, facilitando que empresarios buitres, de los que no crean economía real sino especulativa, se apoderen hasta de la vida de sus conciudadanos con el amparo legal de esas normas que firman.

Como usted va de beata por la vida, e invoca vírgenes, no le deseo karma, que le parecerá algo rojo y ateo. Le deseo purgatorio, mucho purgatorio hasta que pene y purgue todo el daño realizado a tantos humildes trabajadores, jóvenes, discapacitados y ancianos pensionistas. Pasará a la historia como la ministra que rescató la figura del trabajador pobre, que no se daba en el mundo desde el "Crack del 29"; como la ministra que sentó las bases de varias generaciones de hijos y nietos que vivirán peor que sus padres y sus abuelos. Siéntase orgullosa de esta aberración histórica.

Y lo peor de todo, Ministra, es que todo era innecesario. Porque un buen sistema de pensiones, como cualquier sistema de ahorro y capitalización, sólo necesita de una buena gestión del dinero que se capitaliza; objetivamente, en abstracto, da igual que esa gestión sea pública o privada, lo que importa verdaderamente es que sea buena. Por razones inconfesables, usted y su partido han decidido que antes que eso lo haga el sistema público -del que nos beneficiaríamos todos los españoles-, mejor lo liquidamos y se lo regalamos a la familia Botín..., de larga prosapia en su amistad con el PP.

Porque su vocación no es gestionar lo de todos para beneficio común y general. Lo suyo, junto con el resto del gobierno, ha sido la depredación de lo público para regalarlo a sus amiguetes capitalistas del sector privado. Y en ese juego diabólico, la degradación del mercado laboral que usted ha llevado a cabo con saña, era una pieza clave para sus fines.Tal vez esa fuera la razón por la que le dieron el cargo. A usted, a una persona que nunca ha tenido experiencia laboral fuera del partido; que pasó de la universidad a los cargos orgánicos; que nunca habrá sentido la dureza del despertador sujeto a despido, el horario, las prendas de seguridad y el salario ajustadísimo bajo la "espada de Damocles" de esto es lo que hay..., o lo tomas o lo dejas; sí Ministra, a usted buscó Mariano para tan despreciable labor demoledora del trabajo digno y la protección social que son derechos fundamentales de todas las personas.

Alguien con una mínima empatía jamás podría haber hecho las declaraciones que hizo usted el día 29 de agosto de 2017. Pero usted las hizo.

Ya ve señora Báñez, mi valoración de su gestión no es buena. La de su actitud peor. Porque si no es usted una sicópata, es que es una mala persona. Y como católica, tampoco sale bien parada: miente, y remiente, es dura de corazón y no muestra piedad con los más débiles...

Yo jamás habría enjuiciado sus creencias si no hubiera hecho proselitismo de ellas en sede pública. Es lo que tiene no respetar las Constitución y la aconfesionalidad del Estado.

Ojalá las urnas nos libren pronto de usted y de sus compinches.

Por el bien de los españoles.


lunes, 20 de marzo de 2017

El Fundamental Derecho de Huelga y las falacias del Diario Expansión

Un tendencioso titular, relator de un falso hecho, abrió la portada del pasado día 14 de marzo del diario económico "Expansión". El diario económico líder en España.
 
Una provocación en toda regla.
 
 
Y uno se pregunta -tontamente-, que lleva a un diario -supuestamente serio-, a titular con tan poco rigor sobre algo tan serio como es una decisión del Tribunal Supremo, sobre la consolidadísima Jurisprudencia relativa al derecho de huelga y el esquirolaje.
 
El primero como un Derecho Fundamental de los recogidos en el Título I, Capítulo Segundo, art. 28 de la Constitución Española de 1978. El segundo, porque constituye un delito (art. 315 del Código Penal), cuando los empresarios que no juegan limpio, deciden reventar la huelga legal que sigue siendo -sin duda-, el "Último Recurso", el "Gran Recurso", la "Artillería Pesada" que tiene la parte débil de la relación laboral, para poder defender sus derechos.
 
Uno puede pensar que el titular lo escribió alguien poco ducho en temas jurídicos (tal vez, haciendo un chiste tan fácil como real en estos tiempos, un becario desmotivado de esos que cobran 3 euros por artículo...); que se les coló el gazapo porque la sentencia era especialmente enrevesada; que se yo..., que la abuela fuma...
 
La portada de un diario no la escribe cualquiera, ni sale sin supervisión. Menos la de uno de los principales diarios económicos de tirada nacional. El asunto no era enrevesado, sino un clásico. Si el titular era dudoso, algún redactor jefe lo debió supervisar y ajustar a la realidad. Por tanto, no quedan muchas posibles conclusiones.
 
Ergo se trata de una portada falaz y claramente tendenciosa, que pretende embrollar, ensuciar un derecho que es Fundamental y limpio en su constante tendencia jurisprudencial. Y así sigue siendo.
 
La Huelga legal impide la sustitución de los trabajadores huelguistas sea cual sea su forma (incluida la subcontratación). Era así antes del 14 de marzo de 2017, y sigue siendo así después del 14 de marzo de 2017.
 
Han sido varias las aclaraciones al respecto. La más temprana, la realizó CCOO en su web esa misma tarde del día 14: "CCOO considera que el Tribunal Supremo no corrige su doctrina sobre el derecho de huelga..." También, el relevante profesor de derecho laboral Antonio Baylos y Grau lo hacía en un artículo de su blog: "Huelga, esquirolaje, contratas"
 
Pero el daño se hizo. En momentos de creciente movilización y huelgas (enseñanza, estibadores, "Ferrovial", empleo digno...) dado el irrespirable clima laboral creado por la descerebrada reforma laboral mariana; dado el lógico enfado de muchos trabajadores que, después de haber hechos sacrificios salariales importantes, ven como la supuesta recuperación macro, no les alcanza ni al IPC,...
 
Con todos esos datos, repito, un titular así de tendencioso y falaz sólo pretende desmovilizar, engañar, crear miedo en el colectivo de trabajadores, muy especialmente de los huelguista.
 
Pero no lo van a conseguir. Porque esta ciudadanía ya no aguanta más, y no va a tolerar que un gobierno en minoría y absorto en la corrupción siga haciéndoles daño. La movilización va a seguir creciendo, y los trabajadores y los sindicatos -como debe ser-, defenderán sus derechos con uñas y dientes.
 
Ni un paso atrás.
 
PD: Mi enhorabuena a la limpieza periodística de Unidad Editorial en este caso. Os habéis lucido en objetividad y verdad.

lunes, 13 de marzo de 2017

La Épica de la Huelga y los beneficios de Ferrovial... Marca España, sin duda.



Claro que sí. La huelga tiene algo de épico. Incluso mucho, según para quien. Y la épica engrandece el alma humana desde que la sabiduría clásica diera luz a la figura del Héroe. Por eso, cada huelguista lleva en su corazón un pequeño gran héroe. Por más que algunos patronos prepotentes, coactivos y chulescos no estén suficientemente evolucionadas como para verlo. Y, menos aún, comprenderlo.
 

No lo digo yo, lo dice nuestra Constitución. Esa del régimen del 78. la misma que violan sistemáticamente aquellos que se niegan a cambiarla, por la única razón de mantener sus privilegios oligárquicos.
 

La Huelga es un Derecho Fundamental. El libre mercado no lo es; con ser derecho constitucional, no goza de la protección fundamental que tiene la huelga por las distintas posiciones que ocupan ambos derechos dentro del Título I de nuestra Norma Suprema.

Sin entrar en las razones jurídico-constitucionales -la Constitución está ahí para quien la quiera leer-, vale la pena dar una vuelta a las razones meramente humanas.
 

El libre mercado es un derecho que propicia que alguien arriesgue su capital, y otros medios -que tal tenía por herencia o donación-, y por ello tiene derecho a sus beneficios.
 

El derecho al trabajo, y a la huelga, son derechos universales, para todos los ciudadanos, especialmente para aquellos que no tienen más que la fuerza de sus manos y sus capacidades -técnicas y formativas-, para obtener un salario justo.
 

Este distingo no debería ser muy difícil de entender; sin embargo, a la vista de partidos políticos que siguen creyendo que hay salarios justos por debajo de los 750 euros; o empresarios que consideran que congelar el salario de sus empleados es legítimo, mientras su Consejo de Administración se reparte una plusvalía millonaria; hace pensar que, tal vez, no sea tan fácil de entender.
 

O -lo que es peor-, es fácil de entender, pero difícil de practicar. Sobre todo si la actitud gubernamental es aliarse con el poderoso e ignorar a la parte débil. Y las indecentes reglas del liberalismo económico que el PP y el PSOE han venido practicando en España desde 1982, nos han traído hasta este punto en que la indecencia se ha convertido en "normalidad":
 

- Como el alarmante índice de pobreza infantil.

- Como el indecente desmantelamiento del patrimonio público.

- Como la dramática liquidación de la sanidad y la educación públicas.

- Como la penalización del ejercicio de derechos de protección constitucional...
 

Esa es la España de 2017. Donde que una empresa que obtiene beneficios millonarios se niegue a negociar una subida de IPC; que desemboca en una huelga; en la que se practica el esquirolaje (delito del art. 315 del Código Penal); apenas tiene repercusión mediática de la prensa masiva (habría que indagar en su composición accionarial); y tiene el silencio cómplice de los partidos del arco parlamentario con la honrosísima excepción de Unidos-Podemos.
 

Esta es la España de 2017. Donde se sigue votando a partidos que piden imposibles, como 40 años cotizados en un mercado laboral donde la temporalidad (que incluye contratos de horas), es la regla general.
 

Esta es la España de 2017, en la que el pan y circo -lema del imperio romano y la dictadura franquista-, se impone al pueblo. Por encima de la lógica de la protesta y la movilización que es el arma las sociedades cultas y evolucionadas. Un arma de progreso y civilización que aquí se ha machacado hasta la indecente "ley mordaza"...
 

Desde la Corporación "Coca Cola" que sigue sin cumplir una Sentencia del Tribunal Supremo de readmisión de trabajadores por un falso ERE. Hasta los dudosos ERTES de la multinacional Ferrovial, que con beneficios, con participación corruptora, y sin alma ni respeto a las reglas del juego, coacciona el derecho de huelga. Ese es el asolado panorama de nuestro Estado de Derecho de papel mojado, de la escasísima calidad de nuestra democracia.
 

Vaya por delante mi más sentido homenaje y respeto a todos los trabajadores que a diario se esfuerzan, que madrugan, trabajan y sufren para defender trabajos con los que a veces es difícil mantener la dignidad.
 

Vaya por delante mi más sentido respeto por todos los huelguistas de España: que pierden salario, que se arriesgan a perder su trabajo, que son coaccionados y amenazados, que aprietan los dientes y los puños porque sacar adelante a los suyos, con el milagro que deben realizar cada día.
 

Vuestra valentía humana. Vuestro dolor. Vuestra constancia ante la dureza y las adversidades os hace verdaderos Héroes cuando recurrís a la Huelga como única posibilidad, como última posibilidad de defender vuestro derecho y vuestra dignidad.
 

Vaya también por delante mi desprecio por aquellos empresarios cuya avaricia ilimitada los convierte en delincuentes de la usura y el esquirolaje. Vaya mi denuncia para todos aquellos empresarios, bien vestidos, "cuello blanco", "gente de orden", creyentes, hasta devotos,...; capaces de negar lo mínimo a sus empleados amparados por el cómplice reforma laboral del PP, que se comporta como promotor, encubridor y cooperador necesario.
 

La buena noticia es que somos muchos los que trabajamos para que esto cambie. Y que el karma -que a todos nos llega-, aquí se expresa con el viejo refrán de "a todo cerdo le llega su San Martín"...
 

Algún día contaremos como las fortunas de gran parte del "Ibex35" se han gestado sobre el expolio de lo que era patrimonio de todos los españoles.
 

Pero eso será algún otro día.
 

Hoy sólo quería agradecer a los Huelguistas de España, su esfuerzo solidario por los derechos de todos. Gracias, vuestra acción Épica, os convierte en Heroínas y Héroes de esta pobre España mancillada por una derecha burda y montaraz.
 

Y quiero condenar a los esquiroles, y a los despreciables empresarios que los contratan -abusando de su estado de necesidad-. Que vuestra insolidaridad y vuestro delito os sea devuelto en la misma proporción que dicen las sagradas escrituras -que algunos tanto decís practicar...-, retornarán vuestros actos.
 

Un tiempo nuevo está en ciernes. Hay que trabajar por acelerar su llegada.

¡Gracias Huelguistas!¡Ánimo y fuerza!
 

miércoles, 28 de diciembre de 2016

FELIZ MATANZA DE LOS SANTOS INOCENTES. QUIERO DECIR DÍA. QUIERO DECIR AÑO...


-Atención:

 este escrito puede ser perjudicial para su salud mental-

 
Acabo de leer completa la noticia de la muerte del embajador de Rusia en Turquía. Lo leo en El País del día 20 de diciembre de 2016, con el poso de una semana. Matizo esto porque el día del suceso –con el cansancio de una dura jornada-, por la noche me quedé con el impacto del mero titular, sin valorar el abismo que se abría.
Hoy, leo la noticia completa, y se me eriza el vello… No, se me ponen los pelos como escarpias… No.
Tampoco.
No. No me pasa nada de eso (eso es literatura). Mi cuerpo, ya pasados los 52, ahíto de momentos emocionales y acostumbrado al esfuerzo, no se impresiona fácilmente...
Aun así, se impresionó con el suceso.
Dejémoslo ahí. En la impresión…
Ahora, vamos a la razón, y, de paso, a la sinrazón.
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Another brick in the Wall
Es todo tan previsible,
y tan ciegos consentimos,
creyendo que no lo es…
 
Y lo es. 
 
 
Pero nos movemos por inercia, por obligación, por miedo,
 
con el cansancio de que nos lo mandan, nos lo ordenan,
 
como que es el plan de nuestra vida, pero diseñado por Otros.
 
Con la pérdida de la voluntad, sobre la vida propia,
 
huérfanos de la Cultura Verdadera,
 
esa piedra angular, que vemos lanzar, 
 
y no nos da, cuando no la esquivamos a propósito…
 
 
Ayer, hoy, seguramente mañana...
 
Qué prisa tenemos por saciar al cuerpo,
sin llegar a comprender al alma.
 
 
Hace escasos seis siglos, en Estambul, mientras la muralla de Teodosio apenas contenía al “infiel”, la vieja Constantinopla desparramaba su ordenada desesperación.
Era la misma ciudad que hoy, “infiel”, construye un túnel a 107 metros de profundidad bajo el lecho del Bósforo para conectar Asia y Europa, cuando -lo más útil para la Vida-, habría sido conectar el corazón cristiano (de varios pelajes), con el musulmán (de otros tantos) y el judaico (tal que también).
Hoy. Ayer. O hace 2016 años,
lo más lógico era la paz del cálido pesebre en medio de la pobreza,
pero la vida real escapaba de la vida marcada,
por el impacto de un oriente que bulle,
siempre,
como el borbotón de una surgencia sulfurosa,
mientras gentes -lejanas y poderosas-,
deciden sobre las vidas de sus habitantes…
 
Ayer. Hoy. Qué más da el momento,
los judíos judaicos que masacran palestinos musulmanes,
son la metáfora -permanente y actualizada-,
de la total ausencia de paz.
 
Siempre. Es decir: Siempre.
Más allá de los montes Zagros habitan gentes bárbaras,
desde siempre, según el poder oficial.
Y mientras la Historia sigue -circular-, contando esa versión de los hechos,
la pobre gente inocente muere de incultura, de balas, de bombas, de inasistencia, de olvido, de desidia…
 
La pobre gente que sólo quiere vivir: Muere.
A manos de quien sea, pero muere.
A manos de alguien enfadado, y más poderosos que él,
siempre muere…
 
Así murió el embajador ruso en Turquía.
Seguramente bajo razones “razonables” -en forma de bala-,
de un policía -¿cabe estar más integrado en el sistema?- turco. 
Puede que muriera, bajo el peso de la Historia...  
Tal vez, como cuando el desmembrado Imperio Otomano no se resignó a su fin y “organizó” la Gran Guerra…
Tal vez porque, ahora, ya vivimos esa Tercera Guerra Mundial, y todo cabe.
 
La Constantinopla “cristiana” cayó por un símbolo premonitorio llamado kerkaporta: un enigma tan grande como vulgar. La Traición, ese símbolo tan premonitorio, como clásico, y como objeto necesario de la Política, para el Cambio.
La muerte a tiros del embajador, de la histórica segunda potencia nuclear del mundo, en tiempos en que una Tercera Guerra Mundial, no declarada –pero real-, se parece contradictoriamente a un escenario de “Guerra Fría” (en el que nadie se fía de nadie y en el que siempre mueren los Otros…); en tiempos en que todo el horror sigue concentrado entre el Tigris y el Éufrates, en lindes en que históricamente situamos el nacimiento de la “civilización”... (Menuda ironía, ¿no?); en el mismo año en que se cumple otra premonición: la de Norman Mailer y su Caída del Imperio Americano, a manos de unas urnas que refrendan a un Clown que admite mil calificativos negativos y tiene en su mano el botón rojo de la primera potencia nuclear…; cuando la muerte en directo es máxima audiencia, porque ha superado los “inmorales y simplones" experimentos cinematográficos de finales de los 70…; cuando el necesario debate entre los límites del derecho a la información, la vida y la dignidad, no será noticia, porque no será.
Cuando todo eso sucede frente a espectadores atónitos, cobra más sentido que nunca conmemorar por todo lo alto (incluso como premonición) la Matanza de los Santos Inocentes.
Reconozco mi imposibilidad (no sé si espiritual o racional) para entender que la simbología de un mensaje de amor y esperanza se resolviera en un doliente crucificado. Muy coherente con ese estilo, la hagiografía -y especialmente el martirologio-, llevan siglos construyendo una épica basada en una brutal contradicción entre el amor y el sufrimiento, que hace al mundo judeocristiano presa permanente del diván sicoanalítico. Y del polvorín. El dualismo viviente por superar, o no, la Ley del Talión, nos sigue condicionando la Vida como en tiempos bíblicos.
Cada vez tolero menos la costumbre de confundirlo todo. Pero me hago viejo. Y me cuesta evitarlo (y me entra el miedo de Philip Roth). Y me hago líos de los que luego, no sé salir...
Ah, sí. Yo quería hablar de religiones y barbarie.
Llevo años creyendo que Jesucristo -verdadero adalid de la libertad y el amor-, seguro que no aguanta a los meapilas que lloran ante su crucifijo, se dan golpes de pecho y perdonan de mentirijillas, sin atender al verdadero perdón: al de la catarsis, al de reparar el daño causado, permitiendo el verdadero olvido. Pero ahí siguen ellos, dominando el cotarro y creyéndose favoritos del Hijo de Dios, al amparo de una Iglesia institucional que consiente, y hasta fomenta (pese a los heroicos esfuerzos del Papa Francisco).
Esa Iglesia que se apoderó del nombre de Cristo, validó una suerte de perdón de boquilla, que los poderes políticos en connivencia, usan tan interesadamente, que las consecuencias no podían ser otras que las que hoy son: la corrupción permanente gobernando y dando lecciones morales, la Idiocracia del consumo hecha cine en estos días, la barbarie retransmitida en tiempo real, o la locura del diván colectivo...
Se me va la olla, lo sé, todo esto que cuento es el desvarío de un loco, un sindiós, un pandemónium… (Pero es mi desvarío y mi blog...)
Y encima aún no me he metido con la otra religión del Libro que faltaba: Con los de la “Guerra Santa”. Ay Dios. O ay Alá, o… ay, ay, ay... Esa religión contra la que luchan -a brazo partido-, las otras 2 religiones del Libro, casi desde la propia Hégira...
Por supuesto, cada una con su Libro, que es el Único Verdadero...
Y aún hay quien se extraña de que, haber alimentado la idea suicida de que se puede -y hasta se debe-, morir por un Dios (se llame como se llame), no era buena idea…
Pues no sé. Seguramente la Historia me confunde. El mismo Imperio, que en su dorada República pulió la idea de “reparar el daño causado[1] como base de la paz y fin del conflicto -una obra civilizadora colosal-, en su decadencia constantiniana abrazó la idea del perdón y el olvido -más de boquilla y menos reparador-… Y así terminamos, en la larga noche de la Edad Media…
Recuerdo, muy de niño, en esos grises finales del franquismo, la insistencia argumental de tantos mayores con aquello del "perdón y el olvido". Ese había sido el triunfo del régimen de la bestia. Igualar responsables. Anular el principio de legalidad. Hacer creer que no había nada que reparar o, peor, que todo estaba reparado gracias a la ingente y generosa obra del padrecito... En fin, la Cruzada. Y ya aparecieron los púlpitos de nuevo...
Es curioso, que en el tránsito de la Edad Media, al Renacimiento, la Modernidad, y hasta la Postmodernidad, la fastuosa idea de justicia, de reparar el daño causado, no paró de crecer y asentarse como axioma jurídico fundamental. Es curioso, que las oligarquías económicas, capaces siempre de litigar hasta el último maravedí para resarcir sus insaciables demandas dinerarias, suelen ser incapaces de ver la necesidad de resarcimiento moral del Otro. Es curioso que los templos (seguramente de todas las religiones del Libro), están llenos de estos poderosos oligarcas que otrora el propio Cristo tuvo que expulsar a látigo...
Y en este alumbrado y decadente siglo XXI, donde en cada minuto de existencia, se genera más información que en todo un año del siglo I, seguimos aferrándonos a toda suerte de viejas ideas, antes que mirar al enemigo a la cara, para comprobar cuánto nos parecemos, o antes que sentarnos en la misma mesa para responder a unas simples preguntas:
¿Qué podemos hacer para ser Todos más felices? ¿Qué podemos hacer para que el amor verdadero, sustituya al odio mediocre y artificial? ¿Qué podemos hacer para no temer al Cambio, cuando lo conocido nos da tan malos resultados…?
Ahora, que acabo de hacer estas preguntas, acabo de caer en la cuenta de que al “Día de los Santos Inocentes”, también se le llama “El día de las Bromas”…
 ¡Feliz Año Nuevo!
 


[1] Probablemente la mayor obra civilizadora del Derecho Romano, que comienza AUC, en los tiempos de los conflictos de Ticio y Cayo sobre predios y vacas; y sigue, sin apenas cambios sustanciales, en el Derecho de Daños del Siglo XXI.