...Y la película que hay que ver. Por varias razones. Yo, que acabo de venir de un pase privado para coproductores vengo ilusionado y encantado por haber pasado un buen rato fabulando con mi propia historia, la de mi país, la del poder que me manda..., y por haber contribuido modestamente a su realización, voy a contar unas cuantas: Porque es una película esencial -de esencia-, que nos recuerda los orígenes del medio. La humildad de una cámara, una luz, un buen guión y unos buenos actores. El cine, para hacer buen cine, nunca necesitó de nada más. Y esta película, que se basa en esa sencillez narrativa e interpretativa, lo demuestra claramente. Porque la historia que narra (más allá de ideologías, creencias y radicalismos de cualquier pelaje), forma parte de la Historia contemporánea de España. Ese gran país, lleno de razones para amarlo -sin llevar una banderita en permanente exhibición-, como son todas las personas valientes ...
García es un ciudadano muy perplejo ante la postmodernidad y la "garrulez". Es un tipo feliz (porque no cree en los conceptos enlatados de felicidad). Y está comprometido con todas las revoluciones del ser humano -interiores y exteriores-, para conseguir un mundo mejor... Se abrió este blog para evitar el diván del sicoanalista. De momento no le va mal.