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NO HAY NADA QUE HACER...

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo" 
Tal vez pocas frases dan tanto juego para filosofar, especular, o, simplemente, pensar y escribir.
Parece que es una frase de Einstein. Ese hombre que formuló (no descubrió en sentido literal), la teoría de la relatividad. Seguramente el universo ya era relativo, y la luz se combaba al paso próximo a un sólido…, pero alguien lo tenía que formular. Algo parecido se podría decir del teorema de Pitágoras. Seguramente el universo, o algo más modesto, como la tierra, ya estaban llenas de catetos e hipotenusas, antes de la llegada de Pitágoras.
Puede que alguien se ofendiera, molestara, y mostrara su sorpresa, cuando Pitágoras o Einstein hicieron su formulación…:
-          No te jode Pitágoras, ¿y eso lo has descubierto un 25 de agosto?...
No es fácil seguir creyendo en la posibilidad de cambiar cosas complejas cuando el mundo juega a la contra y tú mismo te haces mayor, o directamente viejo. Tampoco lo es si el sentido pesimista de la existencia te convierte en Sancho Panza, sin que, en tu dualismo innato, dejes ni el más mínimo hueco para Don Quijote y su lúcida locura…
Claro que el cambio es posible. Hay ejemplos a disposición de quien quiera leer y buscar en los anales de la historia. Claro que para hacer el cambio hay que estar en disposición de querer hacerlo. Y hay que estar en el lugar adecuado, desde el que poder hacerlo. Desde el Caballo de Troya, hasta el “Elogio de la traición”, -de Benjamín Prados-, pasando por el gran Maquiavelo, alguien bien informado sabe que no hay cambio desde fuera, ni sin voluntad de cambio.
Pero el mundo funciona como lo hace porque la mafia sabe que todos, tarde o temprano, vamos a creer que “no hay nada que hacer”. Ese es “su negocio”. Y cuando decimos que “no hay nada que hacer”, estamos pagando la extorsión, el impuesto revolucionario para que no nos pongan una bomba en el negocio, o no nos rompan las piernas unos sicarios… Somos víctimas sí, pero también somos cómplices cuando aceptamos que las cosas son como son y ni damos oportunidad a los que nunca te engañaron: los nuevos; los del cambio.
El poder en sentido absoluto -la mafia que es su alter ego-, tienen a los mismos aliados para que todo siga igual. Esos que usan la frase “yo ya estoy de vuelta de todo…” Esos que cuando les hablas de un partido nuevo te dicen “ojo, mucho cuidado con los partidos nuevos…”, pero no dicen nada del que ya lleva ahostiándote una eternidad. Esos que te dicen, aquello de “hagamos la revolución desde arriba para que no nos la hagan desde abajo” (A. Maura dixit), o “cambiemos todo, para que todo siga igual…” (il Gatopardo)
Se puede estar por cambiar las cosas, o por no hacerlo. Pero es insultante para la inteligencia media del ser humano negar siquiera la posibilidad. Desde la “Utopía” de Tomás Moro el mundo ha girado en muchos sentidos, y con distintas fuerzas impulsoras, tanto, que es ridículo negar que el cambio es posible.
He hecho tantas cosas en mi vida y he dejado de hacer otras tantas, que soy absolutamente libre en lo más íntimo y profundo. Ante alguien que me dice que soy el primero en contribuir a algo (sea bueno o malo ese algo), no tengo más remedio que darle la razón. Porque no estoy de vuelta de nada, sino en continuo aprendizaje. Porque no debo nada (salvo la hipoteca), que no haya pagado. Porque allá donde estoy, estuve o esté, ocupando el rol que ocupe en cada momento, hago lo que creo que debo de hacer, con razones y argumentos. Porque sólo los que arriesgan se equivocan. Y quien cree que nada se puede cambiar, yerra, aunque crea que tranquiliza la conciencia.
En fin, decía aquello de que "si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo"… No sé si Einstein era un sabio, o un pringao, pero es que la frase tiene tanta lógica aplastante, que cae por su propio peso…
¿O eso era la ley de la gravedad?
Saludos desde Utopía
 
 
 

Comentarios

  1. El miedo siempre ha sido y será la mejor arma de destrucción masiva. El poder sabe emplearla a golpe de palabras o frases repetitivas de Esperanza (o Marianos) aderezadas de consignas para q El o Un cambio sea sinónimo de pertenecer a un sector o grupo Radical. Palabra q se han apropiado para calificar a todo aquel q es capaz de matar por su causa ( político-religioso) y la desgastan cada cuarto de hora en las noticias para atornillarlas dentro de cada ciudadano con un pequeño resorte q nos haga recular ante cualquier hipnotizador cuando la pronuncia. Así de simple. Somos tan incultos la inmensa mayoría en matemáticas o química... Que si supiéramos q en realidad ser Radical implica ser una "libremolécula con gran poder reactivo" a esa "bala"le quitaríamos la pólvora... Y el cambio tan sólo sería la consecuencia de un mal hacer de los políticos. Vamos, digo yo.

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